
"Hace que Kick-Ass parezca una mier..."
Este es el lema en la portada del primer número de Nemesis, trabajo reciente de Mark Millar, quien esta vez tiene como co-autor y encargado del arte a Steve McNiven. Y es cierto, después de haber leído la primera entrega de este antihéroe, queda clarísimo que lo de Kick-Ass es un juego de niños. El porqué es simple, la violencia llega a niveles impensados en un comic, hay escenas sangrientas, muertes atroces y actos terroristas que le ponen a una la piel de gallina.
La trama, por lo que se puede percibir en este primer número y por lo que se ha venido promocionando en los últimos meses queda clara desde el principio, dejando, claro está, algunos vacíos que de hecho serán utilizados para hacer más interesante la trama a lo largo de su desarrollo. La historia se centra en Nemesis, un antihéroe del que sabemos solo su apellido, Anderson. Este personaje que se viste totalmente de blanco, tiene un serio problema revanchista, particularmente contra altos mandos policiales, a quienes acusa de haberle robado su niñez, ¿Por qué dice esto?, quien sabe, un punto que de hecho será abordado más adelante en la serie. El asunto es que este sujeto, Némesis, envía tarjetas a sus víctimas, indicándoles el lugar y hora de su muerte. Su primera víctima es un inspector japones, las primeras viñetas transcurren en Tokio, narrando la muerte de un inspector de policia, pero no todo acaba con el asesinato, este acto da pie a un atentado terrorista verdaderamente impactante, como creo que nunca antes se ha visto en un comic, pero claro, este es solo el inicio.
La historia continua y el antihéroe ya tiene la mira puesta en su próxima víctima, el jefe de policía de Washington, un ejemplo de hombre por donde se lo vea. La incursión de Némesis en los Estados Unidos es a lo grande, asecuestrando el avión presidencial, secuestro que se realiza en pleno vuelo (algo inverosímil por cierto), luego Némesis aterriza el avión en plena ciudad, embistiendo a todo lo que se cruce por su camino, luego el avión termina estrellandose contra un camión de combustible, sí claro, otro acto terrorista impresionante, que por cierto debe haber tocado las fibras más sensibles de los gringos, recordando de alguna manera lo que pasó el 9/11.
Creo que este comic promete, como en su momento sucedió con Kick-Ass, a diferencia que, según como lo veo, este guión de Millar tiene muchos elementos interesantes, que hacen la trama entretenida y llena de acción, es como ver una película al estilo Duro de Matar, con una dosis extra de explosiones y claro, 300% más violencia. Por el lado del arte, es importante mencionar que McNiven está 20 puntos, cada viñeta es digna de halago, las escenas de explosiones están muy bien logradas, con un detalle excelente en las partículas. Y qué decir de las escenas "sangrientas", realmente impactantes y asquerosas, sobre todo una, en la que muere el inspector de la policía de Tokyo, digna de un ¡¡"puajjj"!!
En fin, ¿Recomendable? totalmente, ¿Mejor que Kick-Ass? debo decir que sí. Entonces a no perderse este nuevo hit de Millar.
Saludos